La Asociación Madrileña contra el Acoso Escolar (AMACAE) manifiesta su preocupación por el incremento y gravedad de los casos de Acoso Escolar en la Comunidad de Madrid.
Las
víctimas que nos llegan presentan cuadros de daños atribuibles,
exclusivamente, a acosos escolares de meses, incluso años, de evolución y
todas las familias coinciden en la situación de indefensión y desamparo
a la que están siendo expuestas, tanto por la negación del problema o
la inoperancia a la hora de prevenirlo, detectarlo y tratarlo en los
centros educativos, como por la inacción y/o maltrato institucional que están recibiendo.
Estamos
encontrando a nuestras víctimas con graves daños: niños y adolescentes
con anorexia, bulimia, que se autolesionan, con graves cuadros de estrés
postraumático, con ansiedad y depresión tratadas con una medicación
nada recomendable a base de ansiolíticos y antidepresivos, ingresados en
ocasiones en las Unidades de Psiquiatría Adolescente o en Pediatría, niños y adolescentes que llegan incluso a intentar suicidarse (a veces consiguiéndolo). En resumen: niños a los que les han quitado, gratuitamente, su derecho a ser felices.
Las
respuestas que están recibiendo los padres por parte de la Consejería
de Educación, a través de las Direcciones de Áreas Territoriales, son
una transcripción de la versión del centro educativo. Las denuncias de
acoso escolar a un mismo centro educativo por distintas familias no
aparecen en la Consejería de Educación. A los centros educativos se les
da copia de toda la documentación presentada en la citada Consejería por
los padres, mientras que a los padres se les niega la vista y/o copia
del expediente de sus hijos. Cuando los padres adjuntan en la Consejería
de Educación documentación justificativa que expone los daños que está
originando el maltrato en sus hijos, sigue prevaleciendo la versión del
centro educativo que, según la citada Consejería, es quien ve y está, ya
que los informes de especialistas externos son “Dictamen de parte”.
Asimismo, desde la Consejería se están cuestionando los casos de acoso
escolar, ya que aseguran que está habiendo denuncias falsas, sobre todo a
partir de abril, cuyo objetivo es conseguir el cambio del alumno a un
determinado centro escolar.
Respecto a la intervención del Ayuntamiento
de Madrid en los casos de acoso escolar también estamos detectando
deficiencias debidas a la falta de formación , tanto en Trabajadores
Sociales, como de Agentes Tutores de Policía Municipal y Técnicos de
Educación que, en ocasiones, están ejerciendo un “trato de favor” en centros con reiteradas denuncias por acoso escolar.
Hay
denuncias presentadas en Comisarías en las que las familias exponen
hechos, entre los que están descritos no sólo las conductas de acoso,
sino también la omisión del deber de impedir el delito, las injurias y
calumnias hacia el acosado y su familia, el encubrimiento al agresor…
todo ello atribuible al centro educativo y recogido en el Código Penal,
pero cuando esas denuncias llegan a los Juzgados de Plaza de Castilla se
derivan, sin más, a Fiscalía de Menores, obviando cualquier responsabilidad e investigación al citado centro educativo.
Ya
en Fiscalía de Menores, cuando se cita a la víctima a tomar declaración
y ésta confirma que la parte agresora tiene menos de 14 años, el
Fiscal, como nos ha ocurrido recientemente, concluye la declaración
porque él no puede hacer nada, aconsejando a la víctima y a su familia, que se olviden del tema porque no van a conseguir nada ni en Vía Penal ni Civil.
La
sensación de las familias de las víctimas es la de que según van
llamando a las distintas puertas las dificultades y la indefensión van
incrementándose, que sobre ellos recae toda la carga de la prueba, una
prueba que el sistema intenta que nunca sea suficiente para demostrar la
realidad traumática que están sufriendo, ya que el citado sistema en
todo su conjunto falla. Cuando el interés superior no es la protección
del menor, sino la protección del nombre y/o el lucro del centro y el
encubrimiento de las disfunciones del sistema, es cuando se empiezan a lanzar interesadas cortinas de humo en aras de negar el terrible proceso de Acoso Escolar.
Por
lo anteriormente expuesto AMACAE solicita medidas urgentes entre las
que estaría la formación, información y herramientas específicas, tanto
para los equipos directivos y de orientación de los centros, como para
el profesorado y demás personal. Asimismo se debería formar a todos los
que puedan tener que enfrentarse a un caso de acoso escolar y a sus
consecuencias: jueces, fiscales, pediatras, psiquiatras, psicólogos,
agentes tutores de policía municipal, policía nacional, trabajadores
sociales, técnicos municipales de educación, AMPAS… y, cómo no, a los
padres para que con los indicadores delante sepamos si nuestros hijos puede que estén siendo víctimas de acoso escolar o que sean unos acosadores.
Solicitamos
que se mida el Acoso y la Violencia en las aulas, a efectos de
detectarlo desde las fases más incipientes, que se apliquen las Normas
de Convivencia y los Protocolos que procedan, con una política de Tolerancia Cero a las conductas de Acoso y Violencia Escolar.
Ahora
mismo no se está haciendo nada de esto adecuadamente, se está hablando
de mediación, cuando en el Acoso Escolar no hay cabida para la mediación
al ser un maltrato continuado e intencionado en el tiempo (a una
persona que sufre maltrato nunca se la debe poner frente a su
maltratador, ni en igualdad de condiciones, ni se la debe señalar). Se
están cuestionando las Normas de Convivencia con mensajes como que las
medidas punitivas empeoran el acoso y vendiendo planes de convivencia
garantistas para la parte maltratadora, que necesitan tiempo para
reconducir la situación, tiempo que juega en contra de la víctima que
incrementa daños y a favor de los maltratadores que cada vez están más y mejor organizados y crecidos.
Queremos
que nuestros niños y adolescentes vayan a centros escolares donde su
salud y seguridad esté garantizada, donde las conductas de maltrato se
corten de raíz, adoptando medidas efectivas de contención y sanción de
las mismas, donde se proteja a las víctimas, reconduzca a los maltratadores y se trabaje con el grupo.
AMACAE
no quiere más declaraciones de buenas intenciones, no quiere planes de
convivencia sin cimientos, no quiere centros educativos
concertados-privados blindados institucionalmente. Solicitamos que no se
siga otorgando conciertos a centros con reiteradas denuncias
(extraviadas en la Consejería de Educación) por acoso escolar, sino que
se analice si estos centros tienen un problema estructural, de gestión
de disciplina, implicación del profesorado, interés lucrativo y de
imagen desmedido y prioritario, etc., solicitando que en este tipo de
centros, si se quiere invertir en una época de recortes en la educación
pública, sea para erradicar el problema que no quieren y/o saben gestionar.
Solicitamos
que el Ministerio de Educación elabore un Plan Nacional para erradicar
el Acoso Escolar y la Violencia en las Aulas, ya que es un problema a
nivel nacional, que el Ministerio de Justicia contemple el Acoso Escolar
en cualquiera de sus escalas como un delito, incluyendo medidas
adecuadas para los acosadores menores de 14 años y que se revise con
urgencia la Ley del Menor. No queremos más medidas garantistas para los acosadores.
El pasado 6 de Enero, la presidenta de AMACAE Maria José, tuvo una entrevista en la cadena ser en la que denunciaba todo lo mencionado anteriormente. Os dejamos el enlace de la noticia:
http://cadenaser.com/emisora/2016/01/06/radio_madrid/1452080010_307621.html y el audio